Columnista: Roberto Rendón Vásquez

Adoptar previsiones sobre fenómenos naturales.

Por Roberto Rendón Vásquez

La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno "El Niño" (ENFEN) ha informado que el fenómeno de “El Niño” comenzó a manifestarse en el litoral sudamericano a inicios de año y las agencias internacionales advierten que la fase del “El Niño Global” tiene una alta probabilidad de consolidarse e intensificarse de manera generalizada entre los meses de mayo y julio de 2026. (El “ENFREN”  está conformada por representantes técnicos y científicos de instituciones del Estado peruano: Instituto del Mar del Perú –IMARPE-, Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú –SENAMHI-, Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú –DHN-, Instituto Geofísico del Perú –IGP-, Autoridad Nacional del Agua –ANA-, Instituto Nacional de Defensa Civil –INDECI-, Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres –Cenepred-. Es decir, entidades altamente especializadas. Por tanto, es necesario comprender sus advertencias para evitar estragos naturales.

(El “ENFREN”  está conformada por representantes técnicos y científicos de instituciones del Estado peruano: Instituto del Mar del Perú –IMARPE-, Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú –SENAMHI-, Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú –DHN-, Instituto Geofísico del Perú –IGP-, Autoridad Nacional del Agua –ANA-, Instituto Nacional de Defensa Civil –INDECI-, Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres –Cenepred-. Es decir, entidades altamente especializadas. Por tanto, es necesario comprender sus advertencias para evitar estragos naturales.

El Fenómeno de “El Niño” es el evento climático natural que consiste en el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Océano Pacífico Central y Oriental por aumento de temperatura cerca de la Navidad y ocurre en condiciones normales por los vientos alisios que empujan el agua cálida hacia el oeste del Pacífico (cerca de Asia). Estos vientos se debilitan o cambian de dirección, provocando que esa masa de agua cálida regrese y se acumule frente a las costas de América del Sur. Esto altera drásticamente la presión atmosférica y el clima global. Sus efectos en Sudamérica son: Provoca lluvias torrenciales, inundaciones y huaicos o deslizamientos, especialmente en las costas de Perú y Ecuador. En contraste, otras zonas como el Amazonas sufren sequías severas. Ocurre de forma irregular en ciclos que van de los 2 a los 7 años. El impacto pesquero: al calentarse el mar, la biomasa de peces de aguas frías migra o disminuye, impactando fuertemente la economía local.

El fenómeno de “El Niño” comenzó a manifestarse en el litoral sudamericano a inicios de este año y tiene una alta probabilidad de consolidarse e intensificarse de manera generalizada entre los meses de mayo y julio del 2026. Indican la probabilidad (al 60%) que se desarrolle a mitad de año y persista al menos hasta finales del 2026. Se prevé el aumento de las temperaturas y lluvias torrenciales en las zonas costeras de América Latina y en regiones agrícolas de Argentina y Brasil podrían ser sequías severas. En el norte peruano habrá ausencia de noches frías que afectarán la agricultura y el desarrollo de los frutos destinados a la agro exportación. La anchoveta navegara en profundidades marinas, impactando al sector pesquero. 

Tales hechos generaran problemas a las poblaciones. Es necesario adoptar medidas para evitar que esos fenómenos afecten a los pobladores. ¡Estemos preparados!

“El Niño” puede provocar desastres en viviendas edificadas al borde de ríos o lugares donde se producen huaicos o al pie de cerros. Ocurre que "pobladores" no tienen conciencia de los riesgos de desastres naturales. Ante ello las autoridades locales, regionales y nacionales deben estar atentas para prever daños a las viviendas y a los servicios públicos (agua, desagüe, luz eléctrica y en lugares de riesgo). Necesario adoptan medidas de seguridad como construir cercos para dar seguridad a viviendas, escuelas o los locales públicos. Adoptar medidas de previsión y seguridad. Autoridades y ciudadanos deben actuar organizada y prudentemente.

Es lamentable que, ante los desastres en el Norte por el fenómeno de “El Niño”, hasta hoy no han concluido las obras de prevención. No han realizado obras para prevenir consecuencias del fenómeno.  Hay ausencia de obras de encauzamiento en puntos críticos de los ríos (Lima: del Rímac, Lurín y Chillón); no han edificado eficientes defensas ribereñas y el reforzamiento de bases de puentes afectados durante el fenómeno del "Niño Costero". Además, periódicamente, en forma organizadas y cumplida, es imprescindible efectuar obras y trabajos de mantenimiento de puentes, carreteras, cercos de contención; además las autoridades municipales deben periódicamente constatar que en las viviendas se adopten medidas preventivas de desastres (no se trata de sancionarlas, sino de ayudarlas a que sean prevenidos). Igualmente, los municipios deben contar permanentemente con sistemas y equipos de prevención de desastres e incendios (que pueden ser forestales).

Una labor importante para los gobernantes nacionales en impartir educación masiva a todas las poblaciones sobre los desastres naturales (en general en el país) y constantemente recordarles medidas de prevención. Igual se debe hacer para afrontar sismos.

¡Todos debemos estar preparados para prevenir los daños de desastres naturales!


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