Por Roberto Rendón Vásquez
No obstante, a que los actuales gobernantes que están (todavía) actuando en el Congreso y el Ejecutivo no han sido eficientes para resolver los problemas nacionales que agobian a la población, como en salud (y Es-Salud), educación, transporte, seguridad ciudadana, consecuencias de los “desastres” naturales (huaycos, El Niño, incendios, etc.), incremento de la informalidad laboral y crecimiento de la pobreza y a la vez no han sido eficientes para atraer empresarios (nacionales y extranjeros) inversionistas de capitales para ampliar las exploraciones y explotaciones mineras, pesqueras, agrarias (para la exportación) y que establezcan industrias para agregarles valor a nuestra mencionadas riquezas con lo que virtualmente se ha truncado la necesidad de mayor cantidad de trabajadores con remuneraciones dignas para el sostenimiento familiar y consecuentemente no “hubo” necesidad de nuevos centros productivos para bienes y servicios que requiere la población. Todo ello, también ha generado que nuestro erario nacional no haya “obtenido” mayores cantidades en impuestos.
No obstante, a que los políticos que “han ocupado” Poderes del Estado nos dejan una “infortunada” herencia, hay que reconocer que el valor del SOL peruano, comparado con monedas de otros países, mantenía y hasta mejoraba su valor. El valor del dólar en Perú ha mostrado una tendencia a la baja en los últimos meses de 2025 y principios de 2026, situándose en marzo del 2026 en cerca de S/ 3.42 o S/ 3.46, alcanzando niveles mínimos no vistos desde 2020. Esto representa una recuperación del Sol frente a más de S/ 4.oo registrado en años anteriores. Se ha debido al buen desempeño del Sol frente a otras monedas de la región, a los altos precios de los metales y entrada de capitales y a la intervención responsable e inteligente del Banco Central de Reserva (BCRP) para estabilizar el tipo de cambio. Es necesario expresarlo.
Nuestros políticos en el Poder Legislativo y Ejecutivo de los últimos lustros solamente para “popularizarse” “resolvían a medias” algunas necesidades de la población peruana, pero no han tenido visión para entender lo que probablemente vendría en el tiempo no solo en nuestra patria sino en el mundo. Lo que ocurre en muchos países (aunque estén en el viejo mundo europeo, medio oriente y asiático y “el país del norte” de este continente) por sus convicciones, intereses (personales y grupales) y “convicciones” actúan según convenga a sus intereses. Está demostrado con las guerras continentales y mundiales y sus “intereses” políticos y económicos y afanes de conquista a otros pueblos. Pero las consecuencias de sus confrontaciones y acciones económicas y militares se extienden en el mundo entero. También llegan al Perú.
En estos momentos los peruanos ya sufrimos las consecuencias de esas confrontaciones. El dólar americano ha “comenzado” a subir y nuestro Sol de oro, reduce su poder adquisitivo no solamente de “producciones” foráneas sino hasta de los productos alimenticios de nuestras familias.
Ante el aumento de las tensiones geopolíticas y el riesgo de prolongar los conflictos, el capital global se refugia en el dólar estadounidense porque suponen es seguro. Por ende, el encarecimiento de la energía por la guerra aumenta la presión inflacionaria. El dólar estadounidense eleva su valor debido a la guerra entre Israel e Irán porque los inversores (capitalistas) buscan refugio en activos seguros debido a la incertidumbre global. El conflicto ha impulsado los precios del petróleo, lo que a su vez produce temores inflacionarios y refuerza la posición del dólar como la moneda de intercambio energético. El fortalecimiento del dólar genera depreciación en otras monedas, como el Sol peruano lo que aumenta la demanda por el "billete verde".
Ante ese problema, es necesario reconocer que nuestros “políticos” ni siquiera han visto más allá de sus narices. Es conocido por estudiosos que en el Perú las reservas estimadas de petróleo crudo ascienden a aproximadamente 858,89 millones de barriles y cuenta con recursos prospectivos superiores a 43 TCF (trillones de pies cúbicos), lo que indica un alto potencial sin explotar. Estos solamente son algunos datos. Por falta de inversiones económicas para explorar aún no se ha establecido (y/o descubierto) otras reservas de petróleo y gas natural que están en la costa norte, partes de la selva. Si nuestros “gobernantes” hubieran actuado para brindar seguridad y garantía a inversionistas, se hubiera ubicado fuentes de petróleo y gas, de modo que, aun si hubiera conflictos internaciones – entre proveedores de petróleo – no estaríamos sufriendo por la falta de combustibles.
Debe sumarse el problema irresuelto de Petroperú S.A.
Ahora, por la carencia de previsión y de inversiones, nuestro pueblo tiene que sufrir las consecuencias y afrontar la elevación de precios de combustibles y gas natural. ¡Hasta cuándo?
Es necesario considerar que adicional a la explotación de yacimientos de petróleo y/u gas, nuestros gobernantes deben actuar para dar confianza y garantía a inversionistas nacionales y mejor aún, extranjeros, para que establezcan centros productivos de energía eléctrica acuática, de vientos, de luz solar, de algunos minerales. Con energía eléctrica, proveerá a los hogares e industrias y todo tipo de vehículos para operar con energía electrónica, cuyo costo es menor a los petroleros, gasolineras y de gas, y son más seguros y económicos.
¿Qué hay que hacer para que los gobernantes sean eficientes?



