Columnista: Rafael Velásquez Soriano

Por: CPC. Abog. Rafael Velásquez Soriano past decano del Colegio de Contadores de Lima.

Tal como dice el titulo el Perú no puede parar.

Intentaré transmitir en esta humilde columna el sentir de la gran mayoría de peruanos, respecto al paro nacional que promovieron dirigentes de transportistas de Lima, debido a la ola de atentados en contra de los choferes de las empresas públicas que prestan servicio a la comunidad en general.

Se puede decir que los transportistas tienen justificación en este aspecto, pues su protesta es un llamado que hacen por más seguridad ciudadana y la detención de los extorsionadores a las empresas de transportes, así como la captura de los sicarios que han asesinado a choferes que se encontraban trabajando.

Pero, por otro lado no estoy de acuerdo con el oportunismo de elementos que quieren hacer daño al país, haciéndolo quebrar y estar como Venezuela, estos sujetos que se hacen llamar políticos y se infiltran en las marchas como el caso de un congresista peruano, que se hizo presente en Arequipa, para enturbiar las aguas que se encontraban tranquilas y quietas, me refiero a los agricultores de Islay, donde se encuentra el proyecto Tía María, para promover una marcha en contra del referido proyecto con el pretexto que el proyecto minero afecta y contamina sus tierras de cultivo.

La pregunta que me hago ¿a qué oscuros intereses obedece este padre de la patria? que recibe un sueldo de todos nosotros los peruanos para que trabaje como funcionario en nuestra representación y faltando a la ética profesional fue al sur del país a buscar que generar disturbios, gracias a Dios que no prosperó su intención. La Fiscalía debe intervenir de oficio en este caso y aplicar la ley contra el terrorismo, que se aplicó a los terroristas de sendero luminoso, que hicieron daño al estado peruano.

Asimismo, deben ser sancionados los peruanos que le dan la espalda, al país que los vio nacer y que, por defender el color de una camiseta política, intentan crear el caos para que se repita como sucedió el primer año en que la presidenta Dina Boluarte asumió la presidencia de la república, en reemplazo de Pedro Castillo, actualmente preso por intentar dar un golpe de estado según el Poder Judicial.

Por otro lado, a los dirigentes de los transportistas les asigna el derecho y respalda la constitución política del Perú a la protesta, pero pacífica.

Algunos políticos infiltrados de diferentes tiendas políticas, como el partido de Antauro Humala, así como otros nuevos que han recibido la luz verde del JNE, para participar en las próximas elecciones venideras, han estado en este paro en Lima, como un dirigente en específico que pertenece al partido de Vizcarra, quien será juzgado en los próximos días por corrupción e irregularidades durante su gobierno y cuando fue gobernador de la región de Moquegua,casusando perdidas millonarias al estado, motivo de su juicio.

En ese sentido los peruanos debemos entender y rechazar a todo aquel que busca hacer daño a nuestro país, no podemos ser títere de nadie, tal como fue en tiempos pasados, nuestro país tiene que seguir produciendo y recuperar nuestra reactivación económica, con trabajo y más trabajo, con paros políticos será difícil que lo logremos, unidos y mirando a un solo norte si lograremos el objetivo principal de vencer la pobreza con más empleos.

Antes de finalizar esta columna quiero hacerles una invocación de que confiemos en nuestra policía nacional, que va a capturar a esos delincuentes que vienen extorsionando a transportistas y comerciantes, además de empresarios.


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