Columnista: Roberto Rendón Vásquez

Los electos este 2026 ¿conseguirán generar más fuentes de trabajo?

Por Roberto Rendón Vásquez.

Para subsistir es imprescindible trabajar. Tener un empleo remunerado permite solventar las necesidades de vida personal y familiar. Por tanto, es necesario generar e incrementar centros de producción de bienes y servicios porque requieren trabajadores para que presten estables servicios personales generalmente contratados en dependencia y subordinación al empleador. Con más trabajo remunerado se combate la informalidad laboral y es el camino adecuado para eliminar la pobreza.

La pobreza es la situación de las personas que por carecer de recursos económicos para sobrevivir no pueden satisfacer sus necesidades básicas de alimentación, vivienda, vestimenta, educación, preservación de la salud y hasta carecen de servicios de agua potable y/o electricidadLos pobres tienen un nivel de bienestar inferior al mínimo socialmente aceptado. Deviene del desempleo y la falta de ingresos económicos por lo que no cubren el costo canasta básica de alimentos. Obviamente generan la marginaciónexclusión y  segregación social con efecto en el conjunto de la sociedad y del país.

Según informaciones (2025/2026) del Instituto Nacional de Estadística e Informática INEI la informalidad laboral (nacional) es de 7 de cada 10 trabajadores. El 72,7% son mujeres y el 68,2% son hombres. Por áreas en la zona rural es mayor que en zona urbana. La tasa de informalidad en micro y pequeñas empresas (MYPES) supera el 84%. La mayoría de informales laboran en empresas con menos de 10 trabajadores. La tasa de pobreza (2022) fue de 27,5% de la población total y la pobreza extrema (2023) fue de cerca de 1´920.000 de personas, cantidad que aumentó con la pandemia. Donde hay mayores niveles de informalidad es por los bajos ingresos económicos y sin beneficios sociales laborales (CTS, vacaciones, aguinaldos, seguros sociales en salud y jubilación). Esto incrementa el riesgo de pobreza.

La informalidad genera desprotección, aumentando la vulnerabilidad de quienes caen en la pobreza por enfermedades o pérdida de empleo. La pobreza deviene del bajo nivel educativo por lo que tienen que emplearse en microempresas donde los factores económicos (remuneraciones) incrementan la probabilidad de estar en la informalidad. El trabajar en microempresas incrementa los factores de la informalidad.

Perú es privilegiado con riquezas mineras, pesqueras, agrarias, etc. Nuestras civilizaciones pre incas e Inca extraían minerales (oro, plata, cobre) y hacían objetos como los que hoy se exhiben en museos. Los colonizadores españoles se llevaban oro y plata y fungían de ricos. En pesca, el Océano Pacifico nos concede variedades de peces que son requeridos en poblaciones del mundo. Por nuestra diversidad climática, cultivamos especies agrícolas que cada vez son apetecidas en el mundo. En siglos se ha desarrollado la extracción de minerales y actualmente con la pesca y productos agrícolas se exportan obteniendo beneficios económicos para los que inviertan capitales para explotar productos peruanos. Por ende, estas actividades económicas es un asunto central en el debate político, económico y social.

De las exportaciones el Estado, vía impuestos, percibe significativas cantidades de dinero que servirán para los gastos públicos.

La minería y la exportación de minerales “producen” impuestos y el Canon Minero en sumas importantes para la economía nacional, las regionales y lugares donde existe minería y, además, generan miles de empleos estables directos e indirectos, impulsando las economías locales en los distritos, provincias y regiones donde hay áreas mineras. Igual es en pesca y la agricultura para exportarla. Por ende, cada vez necesita más trabajadores pagándoles razonables remuneraciones que mejoran sus condiciones de vida familiares. También impulsan la creación de empresas y negocios para atender los requerimientos de las producciones ocupadas en minería, pesca y agricultura. Con los empleos se satisfacen las necesidades de los poblados.

Los trabajadores mineros con sus racionales remuneraciones (salarios, gratificaciones, bonificaciones, compensación de tiempo de servicios y su participación legal en las ganancias de las empresas donde prestan servicios) tienen una vida alejada de la pobreza.  

Considerando que tenemos riquezas naturales aun sin explotar es importante atraer empresarios nacionales y extranjeros que inviertan en estas actividades. Las exportaciones de minerales, pesquería y productos agrícolas son negocios significativos y rentables tanto para los inversionistas como para el Estado, gobiernos regionales y locales y, especialmente, para los miles de trabajadores estables que con sus remuneraciones rebajan la cantidad de pobres.

Para impulsar las inversiones de capitales para minería, pesca. agricultura, ganadería, turismo, etc. debe garantizarse a los empresarios que se les respetará sus inversiones sin prescindir que cumplan sus obligaciones derivadas de la legislación peruana. También es importante que en el País haya estabilidad política. Lo importante es generar fuentes de trabajo para ir eliminando la pobreza.


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