Por: Luis A. Pardo Altamirano
“Solo quien tiene hijos entiende que el deber de un padre
no acaba jamás. Que el amor de padre y madre no se cansa de entregar,
que deseamos para ustedes lo que nunca hemos tenido, que a pesar de los problemas familia es familia y cariño es cariño”
(Cantautor RUBÉN BLADES, canción AMOR Y CONTROL)
Conmemoramos el Día del Padre en el Perú. Fecha en que se valora la trascendencia y el tierno cariño que nos otorgan esos verdaderos padres de la patria, auténticos superhéroes de la vida real. Efeméride adoptada de manera foránea (inicios del siglo XX, en EE.UU., cuando Sonora Smart Dodd, en 1909, tuvo la iniciativa de reconocer a su progenitor, un veterano padre soltero quien crio a sus 6 hijos); siendo oficializada por el mandatario Richard Nixon en 1972, como festividad nacional cada tercer domingo de junio.
Pero, más allá de los homenajes que la publicidad también aprovecha para agasajarlos; el contexto nuestro nos revela cifras de suma tristeza que la irresponsabilidad e inconsciencia paterna manifiesta en una sociedad machista como la nuestra, en una población de innumerables familias disfuncionales.
Así, el Instituto Nacional de Estadística e Informática INEI revela que los hombres son los que más abandonan a sus hijos: el 78.7 % de los niños y adolescentes en esta condición viven sin su padre y equivale a 398,776. Por tanto, el total de hogares de madres solas en el Perú alcanzó 645 mil 32 y de padres solos 120 mil 214. De estos totales, el 63,7% de madres y 51,2% de padres tienen al menos un hijo/a menor de 18 años de edad.
Amén de estas cantidades, que afectan las calidades y cualidades de los buenos padres, nos parece justo proyectar a esas figuras quienes nos enseñaron el buen camino, llevándonos de la mano con sus consejos, lecciones, sacrificios, tanto dar; privaciones e igual gran sabiduría sin tener ese inexistente libro del cómo ser buenos padres.
Por todo esto, con sublime consideración hoy saludo a aquellos padres que, con sus experiencias de vida compartidas (soy testigo de ello), saludo en primer lugar a mi bendito padre en el cielo, el gran Alipio Pardo Olarte, a mi profesor y literato Jorge Alania Vera, al Dr. Antonio Ramírez Pando (el timonel del diario Expreso), al maestro y Dr. Roberto Rendón, al Dr. Miguel Valdez Orriaga, a Eduardo Vocero; al finado señor Afa en China, a Atilio Melano de Colombia, a Enrique Fernandini en Argentina, y más. Todos ellos ángeles que se me cruzaron en el camino.
El Señor los bendice. Feliz día padre peruano.



