Columnista: Fernando Rodríguez Patrón

Ian Curtis, Bernard Sumner y Peter Hook luego de presenciar un concierto de los Sex Pistols, decidieron en que lo suyo sería la música y que debían formar una banda. Los tres, a los que se unió posteriormente Stephen Morris, formaron Warsaw, para cambiar luego por Joy Division. Corría el lejanísimo 1976.

Su música al no encajar en ninguno de los géneros musicales de aquél entonces, fue catalogada como inclasificable y junto con sus compañeros de generación como Siouxie, Magazine, The Cure, etc., recibieron la categorización de post-punk, es decir, todos en una misma bolsa debido a un simple hecho cronológico.

JOY DIVISION (Izq. a der: Ian Curtis, Bernard Sumner, Stephen Morris y Peter Hook)

Sin embargo, más que un mero criterio temporal, éstas bandas compartían su gusto por un sonido definido por la prensa de ese entonces como siniestro (aún no se acuñaba el término “gótico”) y una lírica que rendía culto a la desesperación, las frustraciones, el desencanto y como no, la muerte.

Entre el 78 y 79 empiezan las presentaciones de Joy Division en clubes y bares nocturnos, ninguna de sus presentaciones llegó a tener una audiencia de más de 1200 personas, sin embargo eran la novedad en su natal Manchester, en ese entonces epicentro de la música británica y pronto fueron fichados por la recientemente creada y luego mítica Factory Records, quien les editó su primer disco Unknown Pleasures. Con el disco empezaron las giras locales y luego por Europa, pero con ellas también empezaron los problemas, en especial en Ian Curtis, frontman de la banda.

La epilepsia, enfermedad mal asumida por Ian y medicamente peor tratada, hicieron su aparición y mellaron su frágil e inestable personalidad, quien convulsionaba víctima de sus ataques epilépticos sobre el escenario mientras que los asistentes a los shows de los Division creían presenciar una extraña y novedosa forma de baile.

Pero eso no era todo. Ian Curtis estaba casado desde los 19 años con una  antigua compañera de colegio, quien lo convirtió en padre a los 22. Como se dice, suele llover sobre mojado y precisamente el techo de Curtis era lo que menos seco que tenía. A su epilepsia había que agregarle una severa crisis matrimonial y el nacimiento de su hija, la cual había llegado en lo que él consideraba su peor momento personal. Su sincera y pública confesión de pésimo padre lo dejaba en evidencia, lo que acabó complicándose más, si eso es posible,  con el inicio de una relación extramatrimonial con una periodista belga que cubría las presentaciones de los Division. Esta relación no hizo más que agregar un ingrediente a un combo que de por sí ya se antojaba peligroso, y si bien dañó gravemente a la persona inspiró al artista, al letrista, y es así como las más desgarradoras letras de los Division, y como no, lo mejor de Joy Division surgen en esta etapa.

Con un segundo disco a punto de ser lanzado al mercado, Closer, un single recién editado Love will tears us apart y a una semana de iniciar su primera gira por los Estados Unidos, las prisas le ganaron a Ian. Quizás sus razones no fueran lo suficientemente válidas para todos, pero si para él. El 18 de mayo de 1980 no tuvo mejor idea que ahorcarse en su casa en Macclesfield luego de ver una película de Herzog sobre un aspirante a músico que, curiosamente, se suicida. Lo hizo luego de tomar una botella de whisky y escuchar el LP The Idiot de Iggy Pop. Tenía sólo 23 años.

Love Will tears us Apart  (El amor nos destrozará) casi puede ser calificada como póstuma, es la obra más conocida de los Joy Division y quizás su única canción que pueda considerarse exitosa pese a llevar una fuerte carga depresiva. Fue la mejor forma de Curtis de referirnos su relación dolorosa y decadente con su esposa, con la que estaba en trámites de separación y su depresión que lo llevó, finalmente, a quitarse la vida.

Para algunos, entre los que me encuentro Love will tears us apart, es uno de los mejores singles de la historia. Acá les dejo la canción.

https://www.youtube.com/watch?v=zuuObGsB0No

BONUS TRACK

  1. Tras la muerte de Ian Curtis, los miembros de los Joy Division pusieron punto final a la banda y se reformaron bajo el nombre y se reformaron bajo el nombre de New Order. ¿Les suena?
  2. La vida Ian Curtis y la historia de los Joy Division está registrada magistralmente en la película Control, dirigida por Anton Corbijn (2007).

Aquí el enlace del tráiler:https://www.youtube.com/watch?v=FvlJaKJcVfE Véanla


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