“El TODO es Mente; el universo es mental.”
“El que comprenda la verdad de que el universo es mental, está muy avanzado en el sendero de la maestría”.
El primer principio espiritual de la filosofía hermética, señala que “todo es mente”, es decir, todo lo que existe en la realidad o plano material, primero existe en el plano de la mente (plano de los pensamientos y emociones). Aquí es importante señalar que se entiende por mente o plano mental. Para comprenderlo pondré un ejemplo, cuando compramos un terreno y queremos construir una casa, primero concebimos en la mente como queremos la casa, si es de un piso o dos, cuantas habitaciones va a tener, tipo de acabados, si va a tener patio o jardín y así cada detalle, luego lo podemos dibujar y finalmente se construye o materializa. La casa inicialmente fue creada en nuestra mente, en nuestros pensamientos. Exactamente igual ocurre con todo lo que existe en este plano material. Este principio explica que el TODO, que es la realidad sustancial que se oculta detrás de todas las manifestaciones y apariencias que conocemos bajo los nombres de “universo material”, “fenómenos de la vida”, “materia”, “energía”, etc., y en una palabra, todo cuanto es sensible a nuestros cinco sentidos, es espíritu, quien en sí mismo es incognoscible (no conocido o visto a los ojos humanos) e indefinible (no definido o sin forma física), pero que puede ser considerado como una mente infinita, universal y viviente. Explica también que todo el mundo fenomenal o universo es una creación mental del TODO (léase Dios, Divinidad, Fuente Universal, Gran Conciencia) en cuya mente vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
Este principio es recogido en la Biblia, cuando habla del Dios vivo. “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?” (Salmo 42, 2 Reina Valera). Otro pasaje de la Biblia que reconoce a Dios como un TODO es cuando Pablo predica en Atenas: “22Entonces Pablo poniéndose en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, percibo que sois muy religiosos en todo sentido. 23Porque mientras pasaba y observaba los objetos de vuestra adoración, hallé también un altar con esta inscripción: AL DIOS DESCONOCIDO. Pues lo que vosotros adoráis sin conocer, eso os anuncio yo. 24El Dios que hizo el mundo y todo lo que en él hay , puesto que es Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos por manos de hombres ,…”. (Hechos 17: 22-24)
También los yoguis hablan del TODO, cuando se refieren a Brahman (realidad última, consciencia universal o divinidad), dado que es TODO, no existe nombre que exprese todo lo que es, por lo que simplemente se refieren como el TODO o el SIN NOMBRE. Al establecer la naturaleza mental del universo, explica fácilmente los varios fenómenos mentales y psíquicos que tanto han preocupado al público, y que sin tal explicación no son comprensibles y desafían toda hipótesis científica. Explica la verdadera naturaleza de la energía, de la fuerza y de la materia, y el cómo y por qué todas éstas están subordinadas al dominio de la mente. Uno de los antiguos Maestros escribió: “El que comprenda la verdad de que el universo es mental, está muy avanzado en el sendero de la maestría”. Y estas palabras son tan verdad hoy en día como lo eran cuando fueron escritas. Sin esta clave maestra la maestría o despertar espiritual es imposible.
Todos los pensadores, de cualquier país o época, se han visto obligados a afirmar la existencia de esta realidad substancial. Todas las filosofías, cualquiera que haya sido su nombre, se han basado en esta idea. Los hombres han dado a esta realidad substancial muchos nombres: algunos la han denominado “Dios”, otros “Divinidad Infinita” y “Eterna Energía”, etc., pero todos han reconocido su existencia. Es evidente por sí misma. No necesita argumentos.
Hoy en día el avance del conocimiento científico a través de la física cuántica, ha permitido demostrar este principio. Diversos estudios desde la Medicina, la Química, la Psicología entre otras áreas del conocimiento han demostrado que en un día el ser humano tiene alrededor de 60 mil pensamientos y que de ellos derivan sentimientos y emociones, por ejemplo, de miedo, ira, tristeza, que afectan el cuerpo físico, mediante la continua segregación de hormonas, e incluso puede generar enfermedades. El mecanismo para generar una enfermedad es muy simple, por ejemplo, una emoción de ira, afecta el tercer chakra que gobierna el área del plexo solar y se asocia a la glándula del páncreas, la cual genera la hormona de la insulina que regula los niveles de azúcar en la sangre. Cuando una persona guarda mucha ira reprimida, el páncreas trabaja de forma desarmónica generando desequilibrios en los niveles de insulina en la sangre y se convierte en la enfermedad que conocemos como diabetes, es decir, la persona vibra amargura y genera desequilibrios de los niveles de azúcar en su cuerpo físico. Es importante, indicar que estos pensamientos no son realizados de forma consciente por la persona. Se dice que solo el 5% o 10% a lo muchos son pensamientos conscientes, la diferencia son inconscientes, que repetimos como patrones y están guardados en forma de memorias en nuestras células (memoria celular) y ADN. Este es un ejemplo, de cómo la mente afecta el cuerpo físico a través de la salud. De igual forma, afecta nuestras relaciones con otros seres humanos, con el dinero, o en general con todo lo que nos rodea. Por ejemplo, si nuestros pensamientos son “no puedo”, “no merezco”,” no soy digno”, “no soy suficiente”, vamos a atraer situaciones, personas o eventos que confirmen nuestros pensamientos. Un ejemplo concreto, algunas personas ante la crisis sanitaria han tenido pensamientos que la vida es dura, que todo es malo, y en la mayoría de los casos, han experimentado pérdida del trabajo, quizás la pérdida de un pariente o amigo cercano, o algún otro evento que les ha llevado a confirmar que en efecto la “vida es dura” o “que todo es malo”. Si nos detenemos y analizamos, vemos que los eventos que vivió los generó primero en su mente, y que la vida o el universo simplemente le mostró o reflejo su creación mental. Como podemos ver, el conocer y comprender este principio nos lleva asumir la responsabilidad de nuestras creaciones o mejor dicho de nuestros pensamientos. Todo lo que sucede fuera de nosotros, primero fue creado en nuestra mente. Esto que digo no es nuevo, la Biblia y Jesús vino a recordárnoslo, solo que por algún motivo no nos lo han explicado de este modo. Cito algunos pasajes de la Biblia que contiene esta enseñanza. “Sois transformados por la renovación de vuestra mente” (Romanos 12: 2). “Para el que cree, todo es posible” (Marcos 9:23), “Jesús dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz” (Lucas 7:50).
La física cuántica ha demostrado científicamente “todo se crea de un pensamiento previo”. La casa, el auto, el trabajo que tenemos hoy, lo hemos creado antes con un pensamiento consciente o inconsciente. Si deseas cambiar algún aspecto, primero debes observar que pensamiento lo está generando, Por ello debemos estar conscientes de lo que pensamos en cada momento (es lo que se conoce como estar presente), para cambiarlo o mantenerlo, esa decisión es parte de nuestro libre albedrio (por ejemplo, que creencia familiar había al respecto, o estar atento a tu dialogo interno, que te dices a ti mismo “no puedo”, “no merezco”, “no soy capaz”) y luego cambiar tus pensamientos reemplazando o reinterpretando, el pensamiento que te resta, por otro que te potencie. Nosotros siempre elegimos (consciente o inconscientemente) lo que experimentamos. El universo es muy respetuoso de nuestras elecciones y solo nos da lo que vibra nuestra mente.
El próximo domingo seguiremos con la saga de las leyes espirituales, hablaremos del principio de correspondencia, ¡no te lo puedes perder!
Carmen Lescano Silva, PhD.
Profesora de Yoga, Ayurveda
Coach Ontológica.
Clescanos2019@gmail.com
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