Columnista: Roberto Rendón Vásquez

Problema sobre las bancadas en el Congreso

Por Roberto Rendón Vásquez

Para ser candidato al Congreso de la República en Perú se requiere ser peruano de nacimiento, haber cumplido al menos 25 años, gozar del derecho de sufragio, estar inscrito en la RENIEC (no tener restricciones) y afiliado a un partido político; Debe cumplir con el cronograma electoral del Jurado Nacional de Elecciones (artículo 90°). El mandato legislativo es irrenunciable porque representan a la nación, no están sujetos a mandato imperativo y no pueden dimitir a su cargo durante el periodo para el cual fueron elegidos (Constitución, Artículo 95°). Por ende, para postular a ser congresista debe estar “afiliado” a un Partido (u organización) política debidamente registrada en el JNE. Ninguna persona puede postular al congreso personal y/o individualmente.

El Congreso de la República está “integrado” por bancadas (grupos parlamentarios) que representan a los partidos políticos que superaron la valla electoral. Los electos se organizan según el partido por el que fueron elegidos. Al asumir su mandato y jurar como congresista, automáticamente pertenece a la bancada (grupo) que lo postuló como candidato al Congreso. (Sólo o individualmente no podía postular, ni ser electo).

Importante y necesario reiterar: un ciudadano solamente puede ser electo congresista si ha postulado “dentro” (perteneciendo) a un Partido Político debidamente registrado en el JNE. ¡Aquí “nace” una incoherencia! Cada bancada en el Congreso, desde que se instala y los electos prestan el juramento de ley, está integrada por los candidatos de la organización política en que los postuló para congresista. Ello indica y significa que el electo es porque aceptó (o está identificado) con los principios doctrinarios, teóricos, políticos, sociales, estatutarios, disciplinarios, etc. de esa organización. Y por ello, al estar electos debe cumplir esos principios y actuar en unidad con los miembros de su bancada tanto en los debates como las votaciones.

Pero ¿qué ocurre con “las bancadas” en el Congreso? Muchos congresistas, se dice por no coincidir “con actitudes” de su partido o su bancada, han renunciado a esa bancada. Luego, o actúan como no agrupados o forman nuevas bancadas con otros “renunciantes” o hay quienes “se van a otras bancadas” integradas por partidarios políticos diferentes al que les permitió postular como candidato. ¡Esto en opinión de muchos ciudadanos no está bien! (NOTA IMPORTANTE: “los no agrupados” o de nuevas bancadas, en las elecciones no postularon al Congreso).

Pero lamentablemente el artículo 37° del Reglamento del Congreso permite a los congresistas renunciar a su bancada original. Hasta el Tribunal Constitucional ha expedido sentencias (Expediente N°0001-2018-PI/TC) que les permite renunciar a sus bancadas por motivos de conciencia, y que las restricciones drásticas al cambio de grupo podrían limitar su libertad de actuación. ¡Han generado el transfuguismo! Se dice que en el Congreso han aprobado “estringir” que congresistas renuncien o sean expulsados de sus bancadas; ello será a partir del 2026.

Estando a que la Constitución establece la irrenunciabilidad de los congresistas (Artículo 95° de la Constitución), tendría que modificarse esa norma constitucional para casos en que un congresista  por cualquier argumento  decida renunciar a su bancada o sea expulsado de ella, se establezca (previa modificación de esa parte de la Constitución) que cuando se decida que un congresista “salga” de su bancada, automáticamente deja de ser congresista y en su lugar asume el cargo el candidato que obtuvo la siguiente votación en las elecciones. De esa manera las bancadas mantendrán su unidad, identidad política, doctrinaria, teórica y/o práctica.

El objetivo es poner fin definitivo al Transfuguismo de congresistas. El Congreso de la República  ahora con Senadores y Diputados  debe estar integrado por personas capaces, leales, y trabajadores honestos en el cumplimiento de sus funciones.  Cada partido debe postular para el Poder Ejecutivo y Legislativo ciudadanos capaces y no aventureros en la política; los electos deben actuar con lealtad a sus principios y aportar soluciones correctas a los problemas de la Patria y sus habitantes. También, debe aceptar las decisiones positivas morales y legales que aporten congresistas de otras bancadas y que se requiera en el País. No olvidar que el fin supremo de la sociedad y el Estado es la defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad. Los políticos electos para el Ejecutivo y el Congreso deben trabajar esmeradamente para que los peruanos no tengan problemas y que sean satisfechas sus necesidades de vida personal y familiar.


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