Por Roberto Rendón Vásquez.
Estando a días de las elecciones nacionales (12/04/2026), se han producido situaciones riesgosas para el País.
Una es que el 10/10/2025, tras la vacancia presidencial de Dina Boluarte, el congresista y “Presidente del Congreso” José Enrique Jeri Ore asumió la Presidencia de la República por Sucesión Constitucional (Artículo 115°) y el 17/02/2026 el mismo Congreso lo destituyo de esa Presidencia y el 18/02/2026 “eligió” en su reemplazo al congresista José María Balcázar Zelaya. Esta elección fue de manera presencial y sufragaron 113 congresistas. La votación fue desde las 8:38p.m. y concluyó a las 9:41p.m. El conteo de votos se realizó en 23 minutos. El 24/02/2026 se “tomo juramento” a “su gabinete Ministerial” presidido por doña Denise Azucena Miralles Miralles, tras descartar a Hernando de Soto. Ya ha trascendido públicamente que congresistas critican a ese Gabinete Ministerial.
El otro es que ha sobrevenido en problema del Petróleo, gas y gasolina que no ha sido previsto, no obstante, a que el Perú, a inicios del 2025, se estimaba que tenía 671.2 millones de barriles de reservas de petróleo y que su actual producción es de alrededor de 45,000 barriles de petróleo diarios, el consumo supera los 300,000 barriles diarios, generando una alta dependencia de importaciones, principalmente de EE. UU. (cerca del 87 %); otros proveedores son Brasil, Nigeria, Ecuador y Colombia. Adicionalmente, el gas petróleo se importa de Chile, Bolivia, China y Reino Unido.
El precio del barril de petróleo, mundialmente, es según la oferta y la demanda en mercados de futuros (bolsas de valores). Hay factores que determinan su precio. La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados ajustan los niveles de producción para influir en los precios, recortando suministros cuando están bajos o aumentándolos cuando están altos. También los conflictos en zonas productoras (Oriente Medio, Rusia) pueden causar interrupciones en el suministro, elevando los precios que se cotizan en dólares americanos (un dólar “fuerte” lo abarata y “débil” lo encarece). El actual conflicto bélico contra Irán ha provocado un aumento en el precio del petróleo, superando los US$ 83 por barril. El bloqueo del estrecho de Ormuz amenaza con mayores alzas.
Debe agregarse el grave problema causado al Perú por Petroperú S. A.
Todo lo expuesto se está produciendo en circunstancias que persisten e incrementan los problemas nacionales que generan desconfianza de inversionistas nacionales y extranjeros que podrían invertir sus capitales en el Perú constituyendo centros de trabajo de bienes y servicios con lo que habría necesidad de trabajadores.
Prosiguen las confrontaciones políticas entre “partidos”, “candidatos”, bancadas congresales y políticos del Legislativo contra el Ejecutivo; la delincuencia de incrementa a pesar del arduo trabajo policial y los “informes” de autoridades que se la está combatiendo; por ende, persiste la inseguridad (asaltos, robos, hurtos, chantajes, exportaciones, raptos, sicariato, asesinatos) no sólo de ciudadanos, sino que ahuyentan el turismo de extranjeros. También subsisten los problemas nacionales en salud, transporte citadino, educación, etc.
Si llegaran a vacar al Presidente Balcázar se generaría otro problema porque se estaría en pleno proceso electoral (12/04/2026).
Existe desconfianza de empresarios inversionistas de capitales. Los que ya actúan en el Perú tratan de abstenerse de seguir invirtiendo y los extranjeros no vienen. Esto genera que no haya nuevos centros de explotación de nuestras riquezas naturales (petróleo, minería, pesca, agricultura, ganadería); por ende, no se establecerán nuevos centros (fábricas) donde den valor agregado a esas producciones para comercializarlas en mercados nacionales y sobre todo para la exportación; por ende, no se requerirán de trabajadores para nuevas actividades productivas y persistirá la “escases de petróleo, gas natural y combustibles no obstante a que en el Perú hay reservas petroleras sin hacer estudios geológicos, perforación de pozos exploratorios para localizar los yacimientos subterráneos a grandes profundidades.
Si se evidenciara formalidad política social y económica habría muchos más centros productivos y nuestros trabajadores tendrían puestos de trabajo con racionales remuneraciones para el sostenimiento familiar. Estos trabajadores, a su vez, como consumidores de bienes y/o servicios motivarían que haya otros productores con otros centros de trabajo. Crecería la cadena de centros productivos que requieren mano de obra. Sería una solución necesaria e importante para el desarrollo nacional y, además, con más tributos (impuestos) se mejoraría porque el Estado atenderá la solución de las necesidades de sus poblaciones.
¡En imprescindible que los políticos obren con inteligencia y raciocinio!



