Columnista: Carmen Lescano- Silva

Segundo principios espiritual: correspondencia

“Como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera.”

¿Cómo y por qué a veces creamos situaciones negativas o desfavorables?; ¿por qué atraemos a personas que nos mienten, nos engañan, nos roban dinero, y demás?

La comprensión de este principio es la clave para encontrar soluciones a esos problemas.

El segundo Principio denominado "Correspondencia" dice textualmente: "Como arriba es abajo; como adentro es afuera". Una interpretación seria del principio podría ser basta entender una parte, para conocer el funcionamiento del conjunto. Así, por ejemplo, si entendemos cómo funciona una célula, podemos entender el funcionamiento de los tejidos. Si comprendemos el funcionamiento de una estrella, podemos comprender como funcionan las galaxias. Este principio permite mayor comprensión del primero. Si todo fue creado primero en la mente, con el pensamiento, antes de materializarse. Aplicando este principio, el poder comprender el mundo material, nos permite comprender el mundo espiritual.  Este es el principio de la analogía, que nos da la posibilidad de entender la relación presente entre los distintos planos de existencia.

Me detengo un momento aquí, para explicar los planos de existencia con el propósito de poder tener una comprensión más amplia de este principio. La filosofía Hermética considera que el Universo puede dividirse en tres grandes planos o clases de fenómenos: i) Plano Físico: ii) Plano Mental; iii) Plano Espiritual. Estos planos son grados de manifestación de la conciencia en la escala de la vida. Siendo el más bajo la materia física y el más elevado, el espíritu.  Un plano puede ser considerado como un estado, y a su vez es una dimensión sujeta a medición. Las dimensiones comunes que conocemos son tres: la longitud o largo, la latitud o ancho, y el grosor o altura. Existe otra dimensión de las cosas creadas, o medida en línea recta, que es conocida por los hombres de ciencia, es lo que se conoce como “Cuarta dimensión” y es usado para determinar los grados o planos. Para los Hermetistas, esta cuarta dimensión es la vibración, la misma que se refiere al tercer principio espiritual, y se refiere a que “todo está en movimiento, todo vibra, nada está en reposo”. Así, podemos encontrar un continuo desde la vibración más elevada y sutil, hasta los niveles más bajos y densos. La vibración no solo es diferente en intensidad, sino también en diferentes dimensiones o planos, y de diferentes maneras. Los grados de “intensidad” vibratoria constituyen los grados para medir en la escala de vibraciones, es decir, los grados de la Cuarta Dimensión. Todos estos grados forman lo que los hermetistas llaman “planos”. Cuanto más elevado es el grado de vibración, tanto más elevado es el plano. Por ejemplo, un átomo, la unidad de masa (kilo), la mente humana y el ser espiritual, son grados de una misma escala de energía, pero en diferentes grados de vibración. En otras palabras, son creación del TODO mismo, y a la vez existen dentro del TODO. Para la filosofía hermética estos tres grandes planos se dividen en siete planos menores, y cada uno de ellos a su vez, se subdividen en siete subplanos.

Luego de esta breve explicación de los planos, debemos considerar que los sietes principios están, operan y aplican en los diversos planos (físico, mental y espiritual). En lo que se refiere al principio de Correspondencia, se manifiesta en todos los planos y en concordancia con ellos. Mediante el principio de Correspondencia, podemos conocer los planos más elevados, ya que “como es abajo, es arriba”. Pondré un ejemplo sencillo para poder explicar mejor como se da este principio. Todos conocemos una hormiga, podríamos decir que ella vive en una primera dimensión, su mente es instintiva, no le es posible razonar o hacer cálculos, como lo hacen los humanos, es lo que los herméticos llaman “conciencia”. Para la filosofía hermética, “estar consciente de algo” es tener pleno conocimiento de algo por experimentarlo o vivirlo en carne propia, por ejemplo, una persona que maneja un vehículo tiene conocimiento porque ha experimentado la acción de manejar, si llevamos este ejemplo a las emociones, una persona que acaba de perder un ser querido es “consciente” del dolor que genera la pérdida porque lo ha vivido en carne propia. Aspecto distinto de una persona que ha podido leer las instrucciones para manejar un vehículo, pero que no ha experimentado la acción de manejar, por lo cual no podemos decir que conoce; o de aquella persona que se apena por una noticia triste, pero que no ha experimentado el dolor de la pérdida, por lo cual no tiene consciencia del hecho en sí. La experiencia en si es muy importante para conocer, porque nos permite registrar la información en el plano de conciencia donde nos encontremos.

No se puede apreciar una condición de vida superior a la que estamos viviendo, sino la experimentamos. Por ejemplo, un hombre pobre podría preguntarse ¿cómo se siente ser rico y tener lo que se desea?, no podrá ser consciente de ello, sino lo experimenta, aunque podría asociarlo a la sensación de agrado que él ha experimentado en algún momento en su vida. Análogamente, estamos elevando nuestro nivel de consciencia espiritual, al estar viviendo y aprendiendo las leyes que gobiernan los planos espirituales, en comparación con aquellos seres humanos que aún viven enfocados en el plano material, y ven estos temas como si fuera parte de una película de ciencia ficción, o simplemente niegan su existencia.

Si llevamos este principio al nivel humano, también conocido como “Ley del Espejo”, podemos modificar las palabras y decir: "Como adentro es afuera; como afuera es adentro". Todo lo que sucede alrededor de una persona refleja lo que le está ocurriendo en su interior. Esto significa que cuando una persona es desordenada con sus cosas, está reflejando su desorden interno (mental o emocional). Por el contrario, quienes están en el otro extremo y son muy rígidos con el orden están reflejando una rigidez mental en sus ideas. Lo de adentro es reflejado o proyectado hacia afuera. Este principio es de gran utilidad. Si se analizan las condiciones de vida que rodean a una persona determinada, se puede saber lo que tiene en su mente. Así, por ejemplo, las personas muy ordenas son mentalmente estructuradas. De forma similar, aquellos que se comportan de una manera caótica o contradictoria, tienen ideas de ese tipo. Recordemos que, a nivel humano, mente y cuerpo es una unidad.

El Principio de Correspondencia es útil, para ayudarnos en momentos de crisis. Si en un momento determinado te sientes deprimido, angustiado o preocupado, arreglarte físicamente o mejorar tu aspecto personal externo, inmediatamente influirá en tu estado interno. Si tu vida es muy caótica y problemática, comienza por poner en orden tu escritorio, tu guardarropa o tu dormitorio. El orden en lo exterior te ayudará a encontrar el orden en lo interno.

El próximo domingo seguiremos con la saga de las leyes espirituales, hablaremos del principio de vibración, ¡no te lo puedes perder!

Carmen Lescano Silva, PhD

Profesora de Yoga, Ayurveda

Coach Ontológica.

Clescanos2019@gmail.com


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