Se acerca el momento de ir definiendo las probabilidades de asistir al Mundial Qatar 2022. Y vaya que es preponderante el resultado de este partido a jugarse en tierra charrúa.
La expectativa es grande y la ilusión mayor. Sin embargo, el análisis y la reflexión también acompañan; más aun tratándose de un deporte que apasiona y ayuda a liberar la tensiones que hoy aquejan a la población nacional: es el fútbol nuestro de cada día, con aquel pasado aquilatado, con ese presente atesorado y el futuro añorado.
Para la generación del suscrito, la historia guarda hazañas memorables con una pléyade de gloriosos futbolistas que -por ejemplo- tras inolvidable jornada, llegaron a clasificar a La Blanquirroja al Mundial España 82, en pleno Centenario.
Hoy, ¿por qué no repetir aquel ‘Centenariazo’? Las situaciones están dadas. Perú es un equipo, un conjunto de jugadores que ya establecieron en sus posibilidades el ganar afuera, basados en la hidalguía que superó al temor, fundados en ese autorreconocimiento levantando la cerviz. Porque además, hay confianza (palabra bendita que cuesta lograr) en el DT, en la necesaria humildad que luego se revierte jugando de igual a igual, imponiendo ese estilo ahora llamado ‘chocolate’.
Cierto también que existen notorias ausencias, como Farfán y Guerrero, pero no son austeros los ahora delanteros. El partido se presta pues los locales llegan más presionados, obligados a ganar, y eso es digno de aprovechar; con una estrategia que seguro al ‘Tigre’ le cuesta, atesorando mucho la gran y final oportunidad de triunfar en casa ante los paraguayos.
Lindo partido debe ser, con figuras descollantes que muchas veces, con su accionar, demuestran que en el fútbol no hay lógica; como en la vida misma, perdiendo y ganando, sufriendo y suspirando; gracias a ese gol que nos transporta y nos lleva al cielo y a una justa internacional que nos pone en vitrina.
Salgan con todo muchachos, a dejar el alma, vida y corazón por esta tierra que los vio nacer, siendo ustedes esperanza de toda una nación, de esa gran población hoy frustrada por el accionar de viles políticos que luciendo la rojiblanca se aprovechan, quizás por ello Gareca ha deslizado su partida, tras haber cumplido.
Mientras tanto, seguridad Gallese, fuerza Callens, calidad López; vamos Yotún, potencia Tapia, genio Cuevita, sorpresa Carrillo, goles ‘Orejas’; en fin …
¡Arriba Perú!



