En los últimos días se ha acentuado el descontento popular, con la subida del costo de vida, es así que el abogado y analista político Alberto Bajak describe la situación del Perú como un drama que bien puede titularse: “el quinquenio de la muerte”.
¿Ha servido la exoneración del ISC del sector combustibles?
La disposición del Ejecutivo de exonerar del ISC a los combustibles generaría un eventual descenso en el precio de los combustibles, la realidad es que no hubo tal depreciación, por que la asociación de grifos como un grupo concertado, siempre argumenta públicamente como un paradigma que sus depósitos, están sobrestockeados y que deben vender todo el abastecimiento anterior, antes de iniciar la rebaja del combustible. Ciertamente, una mentira consuetudinaria y falaz, pues no coadyuva a los esfuerzos de reducir los precios, y el tema del ISC, podría terminar afectando la estabilidad fiscal en plena pandemia y con una inflación mensual cerca al 8% debido al Gobierno más incapaz de la historia republicana.
¿Cómo nos afectará la guerra Rusia-Ucrania?
El precio del petróleo, el gas, fertilizantes y otras materias primas han subido internacionalmente afectando las economías globales. Incluso, las cadenas de suministro, con graves dificultades económicas post pandemia, sufrieron recortes y minimalismo, cuando Estados Unidos y la OTAN, ahogaron las negociaciones y transacciones rusas con la finalidad de convertir a Rusia en un paria económico, producto de sus irracionales decisiones geopolíticas. Ciertamente la culpa la tiene Castillo, por que la guerra se veía venir desde hace meses y en el erario nacional había suficientes capitales para poder almacenar productos fundamentales como fertilizantes, urea, petróleo, y similares, para prevenir el desabastecimiento que sobrevendrá en pocas semanas en el Perú, y que encarecerá todo nuevamente, provocando más inflación y nuevas protestas nacionales que alimentaran su posible caída.
¿Qué ha significado la ascensión al mando de Pedro Castillo?
Castillo ha sido el error histórico más grave desde la guerra con Chile, peor que Alan I. Probablemente si este sujeto sigue en la presidencia unos meses o años más, podamos quebrar como Nación, convertirnos en un estado anárquico, rodeado de impresentables y gentuza aupada como ventosas en el aparato del Estado para succionar fondos. La bancarrota nación, era algo que parecía imposible con la Venezuela pre- Chávez. Las cretinadas que habla Castillo, periódicamente, permiten que el dólar suba estratosféricamente generando zozobra y desestabilización en la economía peruana. Así ningún gobierno progresa.
¿Es un error hablar de Asamblea Constituyente?
Convocar una Asamblea Constituyente, en medio de pandemia, inflación, guerra externa, desempleo y protestas nacionales solo se le puede ocurrir a un enajenado mental. Este proyecto copiado y plagiado de la Convención Constitucional chilena está plagado de desgobierno con la intencionalidad de perpetuar el socialismo, socavar instituciones y vengarse del capitalismo por ese odio subliminal histórico a todo lo que significa republicanismo, que es lo que los comunistas detestan.
¿Cuáles han sido los efectos más nocivos del ascenso de Pedro Castillo?
El Perú ha sufrido la mayor fuga de capitales de los últimos 50 años, al haber salido del país fondos equivalentes al 7,4 % del Producto Interno Bruto (PIB), producto del miedo a las políticas comunistas desplegadas por Castillo. Aproximadamente 15 mil millones de dólares. Es decir, un terror a todo lo que significa Perú Libre y la desconfianza de los empresarios. Esto es la plataforma para el inicio de las peores condiciones económicas en 30 años y esto se traduce en desempleo y en inflación. Estamos en el quinquenio de la muerte.
¿Cuál es el panorama que viene en los próximos meses?
Las acciones de polarización social se expanden fundamentalmente por las manifestaciones manipuladas de las protestas en las cuales dirigentes radicales soliviantan a las poblaciones, prometiéndoles un fin de lucro considerando en su pensamiento, el olvido del estado hacia esas comunidades. Todo ello, se expresa en el odio al Estado, al empresariado y a la derecha económica, que es funcional al ciclo de radicalismo permanente en esas áreas geográficas y que es contraria a la conciliación en los acuerdos comunes. Recordemos que estas comunidades están empoderadas con elementos disociadores y enemigos del Estado, que no dan su brazo a torcer sino se cumplen sus exagerados pliegos de reclamos, que muchas veces son insaciables. Si se generalizan nacionalmente estos conflictos, el Perú minero colapsaría irremediablemente y su economía también. Y la hipótesis de quiebra nación, toma mayor fuerza evidentemente.