Las observaciones sobre el presidente de la República Pedro Castillo, están a la orden del día. Es así que el analista político y profesor de la Universidad de San Marcos, Juan Antonio Bazán señalan que el actual mandatario “no completará el año de su gobierno”.
De esta forma Juan Antonio Bazán, indica que “es difícil, en general, establecer tendencias de rango medio en el proceso político peruano”.
¿La política peruana es tan impredecible como los resultados que obtenga la selección peruana de futbol?
Así es. Vale el símil. En principio, el análisis político no predice. Incluso, es difícil, en general, establecer tendencias de rango medio en el proceso político peruano. Pero, sí es posible prever en el escaso alcance. Entre nosotros, para hacer política y para jugar futbol hay que tener virtud y fortuna, como enseña Nicolás Maquiavelo.
Entonces, póngame un caso de coyuntura en el cual sea posible prever el futuro
No hay que ser historicista para prever la caída del presidente Pedro Castillo. El presidente caerá: Por el mecanismo de la renuncia o por el mecanismo de la vacancia por incapacidad moral. Este gobierno es una fábrica de producción de escándalos. Castillo y los suyos hacen y dicen cojudeces a escala industrial (discúlpame el francés). Este es el caso más paradigmático de la presente coyuntura. Permíteme agregar algo más, en prospectiva: Lo ideal sería la vacancia del presidente y de los dos vicepresidentes, para evitar la posibilidad de que el Jurado Nacional de Elecciones reponga en su cargo al vicepresidente Vladimir Cerrón, y así garantizar un gobierno de transición. Por cierto, tendríamos que dicho supuesto gobierno no sería de transición de la dictadura a la democracia, sino de transición de la chifladura a la normalidad.
¿Cómo ve usted que Waldemar Cerrón, en su momento, anunciara por twitter que sería el nuevo premier, aunque luego lo desmintiera?
Noto que Pedro castillo y su gobierno se han rearcaizado. En ese contexto, es perfectamente posible que Waldemar o Vladimir Cerrón, o algún neosenderista, lleguen en algún momento, del poco tiempo que les queda, al cargo de primer ministro. Este es el gobierno más autorreferencial, más autopoiético, por cultura y hasta por biología, de la historia del Perú.
¿Pedro Castillo y Perú Libre se estarían aferrando a la presidencia?
Pedro Castillo, sus antiguos camaradas de Perú Libre y hasta de Sendero Luminoso, y sus nuevos amiguitos de la escuelita de Palacio de Gobierno, están aferrados, están encadenados, a la presidencia de la república. En puridad, este es apenas el segundo presidente de izquierda que llega al cargo diciendo que tiene bajo el brazo un gran proyecto de transformación estructural del país. En cuanto a Perú Libre, es el “partido de gobierno” que estos días ha pasado a ser el “partido en el gobierno”. Debo ser más preciso: Perú Libre no tiene todo el gobierno, pero sí gobierna al presidente.
Volviendo a la analogía entre la política y el futbol, ¿qué es más factible, que Perú clasifique al mundial de Qatar, o que el Gobierno haga una gestión de concertación en los próximos meses?
Por el lado presidencial, el dibujante Carlín ha resignificado la desorientación de Castillo en su caricatura como parte del juego del cuy en tómbola. Por lado del consejo de ministros, en redes sociales circuló un meme con la imagen de Castillo buscando ministros en un contenedor de basura. Lamentablemente, ambos memes no son hipérboles. Castillo, sus comunistas básicos, y sus lobistas párvulos, comparten la pasión patrimonialista del gobierno. Son como posesos del poder, del autismo de la angurria. Por ahí es posible comprender la austeridad en la conformación del que podría ser su último consejo de ministros. Ahora tenemos un presidente y unos ministros desventurados, que para esta coyuntura no dan la talla por donde los midas.
Casi todos los ministros son impresentables, ni siquiera tienen medianía profesional o académica. Casi ninguno de los ministros tiene referente político, y los pocos con bisagra se limitan a una bancada en el congreso. Los dos o tres ministros presentables, con reconocida capacidad profesional y académica, no le suman políticamente nada, y, por el contrario, son incapaces políticamente al colmo que uno de ellos se pelea con todos cada vez que habla. A este ritmo, Castillo podría terminar tan aislado de la sociedad y de la política como Manuel Merino, y convertido en tan poquita cosa que en los días de su caída ni siquiera hará falta una movilización social en su contra. A tu pregunta, sí es más posible que la selección peruana clasifique al mundial de Qatar, a que este gobierno siquiera intente dialogar con la sociedad civil y menos concertar con el resto de la sociedad política.
Entonces, usted cree que Dina Boluarte se está preparando para recibir el Gobierno
Sin duda. La conducta actual de la vicepresidente Dina Boluarte se parece a la del vicepresidente Martín Vizcarra, y su historia de vida se parece a la del niño de las figuritas. Boluarte es la Vizcarra de los caviares.
Finalmente, ¿llegará Pedro Castillo a Semana Santa?
Ser cauto me hace permanecer en mi idea de que Castillo no completa el año de su gobierno. Tú me preguntas si le doy tres meses de vida, hasta las fiestas de semana santa; te respondo: yo le doy un máximo de seis, hasta las fiestas patrias.