Miscelánea

Christian Alarta: La poesía no es un panfleto, sino un trabajo estético

Poeta desde su época escolar, Christian Alarta Villalta es profesor de literatura con estudios en el Instituto Superior Pedagógico de Arequipa, así como en la Universidad Nacional San Agustín. 

De esta forma, Christian Alarta Villalta, de 39 años, tiene un amor marcado por Arequipa, así lo refleja en su obra poética, en la que cuenta historias en un contexto político. Alarta Villalta es un promotor de la literatura entre sus alumnos de colegio, a quienes motiva a escribir promoviendo bibliotecas en cada aula. Aquí nos cuenta su historia.

¿Cómo se inició en el mundo de las letras?

Recordar cómo me inicié en el mundo de las letras es volver al colegio y descubrir la magia de los libros en Ribeyro, García Márquez, etc., soy un lector tardío. Es en mi quinto de secundaria que comienzo a leer por un orgullo personal de leer más que mis compañeros en el plan lector y más rápido, además que la figura del personaje intelectual me llamaba la atención. De ahí en mi carrera de educación que fui desarrollando después del colegio escribía poemas en cuadernos para poder practicar mi redacción y también ser un profesor que sepa escribir literatura para ensenar a los adolescentes literatura. Mis lecturas abundantes de esos tiempos de estudios fueron de mucha poesía, sobre todo. Iba a algunos eventos, pero nunca me vinculé a los círculos literarios. Tiempo después me vinculo porque inicio mis estudios de literatura pura  y ahí comienzo a escribir más y a fundar un colectivo con jóvenes de la escuela que se llamaba Sabotaje, con el cual hacíamos actividades, recitales, publicaciones entre otras cosas. De ahí salieron muchos poetas actuales de la ciudad de Arequipa.

¿Usted se centra en la poesía para hacer denuncia social o para llamar a una reflexión social?

La poesía para mí es contar historias, y toda historia tiene un contexto político porque somos seres políticos, en poemas míos siempre encontrarás política así sea un poema de amor. La denuncia está presente y la reflexión van de la mano. La política es inevitable por mi formación que tuve de adolescente y de joven en cuestión política, fui militante de organizaciones políticas, actualmente soy militante anarquista. Pero la poesía no es un panfleto, sino un trabajo estético que refleja el sentir del yo poético y, por lo tanto, si hay un compromiso con la sociedad encontrarás política y denuncia social. La poesía crea discursos; para mí los poetas tenemos que ser militantes de una nueva sociedad. Aunque pasé mi etapa de bohemia y autodestrucción, la cual no fue buena y de muchas cosas me arrepiento. Ahora la literatura para mí es una militancia activa.

En un país fuertemente católico como el Perú, ¿por qué hace crítica religiosa?

La religión da discursos de poder, yo creo en Cristo somo sujeto revolucionario, aunque hay críticas sobre ese aspecto, pero es mi lectura. Todos necesitamos de una espiritualidad, pero la crítica es a la institución católica u otras que se sobreponen a la libertad individual, por lo tanto, terminan en control. En mi ciudad y región Arequipa nos conocen como ser supercatólicos, yo veo más bien una doble moral. Una caridad no por amor al prójimo como Cristo lo hacía, sino por no tener pena y que la conciencia esté tranquila. Se casan por la Iglesia, pero están siendo infieles. La religiosidad institucional católica en Arequipa muchas veces es una fachada y una institución que colabora con los discursos más discriminatorios y no intervienen en un debate fuera de sus dogmas. Hace unos años el monseñor de Arequipa dijo abiertamente que no voten por candidatos de izquierda o que propongan cosas contra la vida. Yo no me imagino a Cristo diciendo eso y lo digo porque en mis años de adolescencia era católico ferviente y confeso, hasta veía la opción de ser sacerdote y creía en la santidad como camino que Cristo nos dio y en la construcción del reino de Dios en la tierra, que en pocas palabras es justicia social. La Iglesia católica —no toda porque hay sacerdotes y personas muy nobles— tiene elementos que Cristo los botaría como botó a los mercaderes del templo.

Ahora usted también ha escrito cuentos, ¿en qué basa sus historias?

Mi primer libro de cuentos más allá de que se basan son críticas a los arquetipos religiosos, y se verá siempre una conexión con divinidades no católicas, hasta podremos ver a Lucifer como protagonista. Y el contexto es Arequipa. Aparte de eso también vemos el conflicto del suicidio, el amor que nunca volverá. Escribir necesita de mucha observación de la realidad, y de lectura no solo de literatura, sino de otras disciplinas. Se puede decir que hay algunas experiencias propias, pero en un 20 % de mis cuentos, pero más es observación y estudio de la realidad, sobre todo de situaciones que tomo como tópicos para ir construyendo una narrativa. La calle está llena de historias interesantes, la sociedad nos brinda eso y que se vuelven discursos narrativos y quedan como registro de lo que pasa en determinada ciudad en un tiempo histórico. El libro que le menciono es Las maldiciones del dios obsceno, un conjunto de cuentos donde el título —si te das cuenta— nos habla de un dios, y me refiero al judeocristiano, un dios voyeur, ve todo lo que hacemos los humanos, asesinatos, perversiones, etc.; por lo tanto, es obsceno.

Como arequipeño ¿qué parte de su obra se centra en la Ciudad Blanca?

Toda mi obra está centrada en Arequipa. Aquí nací, viví y moriré en un pueblo de los Andes.  La Ciudad Blanca me parece una ciudad que ha perdido su esencia rebelde en la política, pero se siguen llamando rebeldes, pero las mejoras económicas a sus situaciones familiares hacen que se sientan cómodos y ya no vean más allá de lo que el Perú necesita, que es acción política y no hablo de entrar en partidos, todo lo contrario, soy antipartidario, sino de estar presente en organizarse para muchas cosas y llevar justicia social no solo para los suyos sino para toda la población.  Arequipa es el centro de mi crítica en mi literatura, sobre todo los arequipeños y su falsa identidad, muchos de ellos no conocen la construcción de esta identidad basada en racismo hacia el campesino mestizo y mucho más al indio. Arequipa es Ciudad Blanca porque fue diseñada para los blancos españoles y su estructura colonial trae rezagos de comportamientos coloniales.

¿Como profesor de Comunicación de qué forma motiva a la lectura en los jóvenes?

Para motivar hay que ser un lector voraz. Yo leo de diez a más libros a la semana en diferentes ritmos. Y los estudiantes saben y sienten eso, una conversación simple es un acto para motivar a la lectura, también hablando pedagógicamente empleo diferentes formas para que ellos lean: implantación de bibliotecas en sus aulas. Llevo libros para que puedan escoger y les presto, también en el plan lector llevo un control estricto de lo que leen, se permite lecturas de su gusto e interés. Además, esto va de la mano con otras habilidades como la de escribir y expresarse oralmente. En el 2025 a todos mis estudiantes de secundaria les hice escribir un libro y fue un reto para ellos, ya que para escribir necesitas leer y en eso también era estricto. La literatura es disciplina, no viene la inspiración y trabajamos: necesitamos horarios, método. Es un trabajo como cualquiera y eso también se transmite a los estudiantes. Pero es un trabajo que da mucho placer.

¿Piensa en escribir alguna novela?

Sí tengo algunas en borradores sobre todo cortas para el fácil acceso de lectura en un país que no lee y la educación no promueve la lectura porque los mismos docentes tampoco leen. El Estado nunca hará algo por este problema, sea de izquierda o derecha. Tenemos que hacerlo nosotros de manera organizada para que la lectura sea parte de la vida del ciudadano peruano, pero bueno mis novelas saldrán después. Trabajar una novela para mí me toma más tiempo por la construcción de toda la trama y porque soy impaciente jajaj.

¿En qué ferias le gustaría presentarse?

La verdad no soy mucho de festivales y ferias, considero eso pasarelas para la foto. Prefiero presentar mis libros en espacios donde sea accesible para la gente. Y no aspiro a grandes festivales. Aspiro a escribir para que la gente me lea y que quede un discurso narrativo alterno al discurso histórico que crean los grupos de poder.

Quienes quieran comunicarse con usted ¿cómo buscarlo en redes sociales?

Estoy como Christian Alarta en Facebook y en IG.

¿Cuán rica es la historia de Arequipa para escribir?

Hay una tradición literaria enorme en Arequipa, y como región es mucho más interesante, hay mucho que descubrir ni yo conozco todas las provincias de la región Arequipa. Sucesos históricos a montones que pueden servir para textos literarios históricos, región con muchos habitantes que cada uno es una trama diferente para algún tipo de cuento, se desarrollan tantas cosas que pueden servir para poemas. Y el cuento multicultural que hay en Arequipa ambiente es rico para escribir. El contacto con lo indígena enriquece mucho la literatura.

¿Cómo conseguir sus libros y a qué costo para quienes no viven en Arequipa?

Comunicarse conmigo y les mandaré; no están en librerías. Costo entre 15 a 20 soles, dependiendo del libro.



Comentarios



Scroll to Top