En Jicamarca, el pequeño Fabricio encontró en el juego y el acompañamiento de Cuna Más un impulso para avanzar en su desarrollo. Hoy, con un año y medio, ya logra ponerse de pie y dar sus primeros pasos, llenando de emoción a su madre.
Cuando Lefer Agama Olórtegui llegó al Servicio de Acompañamiento a Familias del Programa Nacional Cuna Más, del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), tenía una preocupación que compartía con muchas madres: no sabía cómo ayudar a su pequeño hijo a enfrentar las dificultades que presentaba en su desarrollo.
Fabricio, de apenas un año y medio, fue diagnosticado desde pequeño con una anomalía en el desarrollo de la articulación de la cadera, por lo que debe acudir de manera constante a sus citas médicas y terapias. Además, tenía dificultades para mover una de sus manos.
“Cuando llegué a Cuna Más, mi niño tenía displasia de cadera, también derrame parcial del lado izquierdo y no movía su manito. Entonces, la facilitadora del programa me orientó para llevarlo al hospital y pudiera realizar sus terapias. Ahora ya está mejor, ha avanzado bastante”, recuerda Lefer.
En cada visita al hogar de Lefer, ubicado en el centro poblado de Jicamarca, distrito de San Antonio, provincia de Huarochirí (Lima), Nancy Custodio Cueto, facilitadora del Servicio de Acompañamiento a Familias, acompañaba de cerca el proceso de Fabricio.
A través del juego, Nancy lo motivaba a sentarse, mover sus piernas y brazos y utilizar progresivamente la mano que tenía inmóvil. Cada ejercicio era también una oportunidad para que Fabricio descubriera nuevas capacidades y para que su madre aprendiera cómo continuar estimulándolo en casa.
Con el paso del tiempo llegaron los primeros logros. Fabricio consiguió sentarse, luego gatear y, ahora, comienza a dar sus primeros pasos.
“Mi niño antes no se sentaba y no podía gatear. Ahora ya da dos pasos y se para solo. Nancy, jugando, lo hacía sentar, hacía que utilizara la manito que tenía inmóvil, y así poco a poco ha ido avanzando. Con el acompañamiento de Cuna Más ha salido adelante mi niño”, cuenta emocionada Lefer.
Para ella, la presencia de Nancy se convirtió en un apoyo fundamental. En cada visita, además de orientarla sobre buenas prácticas de crianza, alimentación saludable y cuidado afectivo, la facilitadora le brinda palabras de aliento para continuar acompañando a Fabricio en sus controles y tratamiento. “Ella siempre me orienta y me da ánimos para seguir adelante con mi niño”, expresa Lefer.
Hoy, cada paso de Fabricio tiene un significado especial para su familia. Detrás de sus pequeños avances hay constancia, terapias, juegos y, sobre todo, una madre que no dejó de acompañarlo y una facilitadora que estuvo a su lado para orientarla.
La historia de Fabricio muestra cómo el acompañamiento cercano a las familias durante los primeros años de vida puede convertirse en un importante soporte para fortalecer las prácticas de cuidado y favorecer el desarrollo infantil temprano.
Desarrollo y bienestar de la niñez: prioridad del Midis
El acompañamiento que realiza Cuna Más a las familias es fundamental para fortalecer el desarrollo de los niños durante sus primeros años de vida, una prioridad para el Midis. En ese sentido, la ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Maritza Canales, destacó el valor de estar junto a las familias en cada etapa de este proceso.
“Cada pequeño avance de una niña o un niño representa también un logro para su familia. Desde el Midis seguiremos fortaleciendo programas sociales como Cuna Más, que acompañan, orientan y brindan herramientas a las familias para que puedan favorecer el desarrollo y bienestar de sus hijos”, dijo la titular del Midis.