Miscelánea

Graciela Ortuño: “La literatura es, sin duda, una de las formas más profundas de comunicación social”

Comunicadora social de profesión, con un diplomado de Escritura Creativa, Graciela Dayan Ortuño Lazarte es una escritora boliviana que ha pasado fronteras con sus obras.

Con 35 años, Graciela es un ícono de la nueva generación de escribanos que cautivan a sus lectores con historias que fomentan el amor y el entendimiento, generando empatía y sensibilidad entre sus lectores.

De esta forma El Diario de Lima conversó con Graciela, para que nos cuente cuales son los retos de la literatura del siglo XXI.

¿Cómo nació tu afición por la literatura?

De niña, cuando tenía ocho años, mi tía abuela me contaba mitos y leyendas de Bolivia. Luego me pedía que se las repitiera, pero como muchas veces no recordaba la historia, inventaba otra completamente nueva. Así fue como nos dimos cuenta de que tenía mucha imaginación y empecé a escribir pequeños cuentos.

¿Hubo un contacto especial entre la literatura y su familia?

En un primer momento, tuve ese contacto con mi tía abuela; lastimosamente, ella falleció muy pronto. Posteriormente supe que mi padre, David Ortuño, escribía poemas, pero siempre terminaba quemándolos.

¿La literatura es una pasión que nos lleva a explorar el amor en sus diferentes facetas?

Definitivamente sí. No hay una sola historia de amor que se parezca a otra. Eso nos habla de lo complejo y único que es el vínculo de cada pareja. Además, los libros también nos muestran otros tipos de amor, como el amor hacia las mascotas, la familia o la vida misma.

¿En su trabajo hay una fina sensibilidad, a qué se debe?

Desde pequeña, me han dicho que poseo una sensibilidad y una empatía muy altas. Incluso más altas de lo que me conviene, ya que a menudo se aprovechaban de mí a causa de ese corazón noble. Con el tiempo, he ido construyendo mis propias capas y muros de defensa. Sin embargo, a la hora de escribir, dejo salir todas mis emociones a flor de piel, lo que me ha llevado a conectar con los lectores en un nivel que ni yo misma esperaba. Podría decirse que escribo desde el alma, y eso me permite llegar al alma de quienes me leen.

¿Qué trabajo hace para promover la literatura en los jóvenes?

Realizo múltiples actividades, entre las más importantes podría mencionar los talleres de lectura, los talleres de escritura creativa y las visitas a colegios, donde organizamos ferias del libro y conversamos con los estudiantes sobre la literatura boliviana, permitiéndoles tener un contacto más directo con el autor. Asimismo, utilizo mis redes sociales de manera activa para promover el amor por la lectura y la escritura. Mis videos han resultado bastante divertidos y didácticos para las personas, lo que me ha permitido alcanzar más de ocho mil seguidores.

¿Cómo influye la literatura en la comunicación social?

La literatura es, sin duda, una de las formas más profundas de comunicación social. A través de los libros, las personas comparten pensamientos, emociones, historias y valores que reflejan la identidad de una época o de una comunidad. El texto literario se convierte en un puente entre el autor y la sociedad, permitiendo la transmisión de ideas, la reflexión crítica y la empatía hacia realidades ajenas.

En este sentido, la literatura no solo informa o entretiene, sino que también forma conciencia, inspira cambios y preserva la memoria colectiva. Es un medio a través del cual la palabra adquiere poder transformador, convirtiéndose en vehículo de expresión y diálogo social.

¿Considera que las redes sociales le están ganando espacio a la literatura?

Considero que siempre debemos ver la tecnología y las redes sociales como aliadas. En mi caso personal, gracias a ellas he logrado promover mi obra con mayor eficiencia. Además, por medio de las redes sociales puedo recibir mensajes llenos de cariño por parte de mis lectores. Sin duda, para mí no representan un enemigo.

¿Cuál es el reto de los escritores hoy en día?

En lo personal, creo que el verdadero reto es mantener a los lectores en vilo hasta que lleguen a la última página del libro. Si una obra logra atrapar al lector de principio a fin y, además, lo deja con ese vacío existencial que solo provocan las buenas historias, el autor ya habrá ganado.

Usted se ha animado a escribir una trilogía, ¿qué tan retadora es la experiencia?

Creo que fue una de las mejores experiencias de mi vida, hasta ahora. Dios, comencé a escribirla cuando apenas tenía quince años y la publiqué a los veintiséis. Estamos hablando de una historia que rondó en mi cabeza durante doce años. Sin duda, los personajes fueron mi mejor compañía durante ese tiempo. Soñaba con ellos, con las escenas, con cómo iba a continuar la historia. Como resultado, muchos de mis lectores me cuentan que sueñan con la trilogía y sus personajes. ¿No es eso maravilloso? A eso me refiero cuando hablo de almas que se hablan entre sí.

¿Cree que la literatura es también parte de una noticia, es decir en el futuro la creatividad de la crónica se impondrá sobre las notas informativas?

Existe una rama denominada periodismo literario, en la que las notas se presentan utilizando figuras retóricas y creatividad literaria. Sin embargo, no creo que una forme o reemplace a la otra. Siempre hay que recordar que en el mundo hay espacio para todos: el sol brilla para cada área y profesión, y no es necesario vivir competitivamente intentando quitarle su lugar al otro.

¿Es la inteligencia artificial una herramienta de los escritores de hoy o es una competencia para quienes desean vivir del periodismo y la literatura?

Toda la tecnología ha sido creada por el ser humano como herramienta para ayudarlo. La inteligencia artificial no es la excepción. Para mí, constituye una herramienta más que puede apoyar a escritores y periodistas en su labor, pero nunca reemplaza la creatividad, la sensibilidad y el juicio propios de quienes viven de la literatura y del periodismo.

¿Qué se le puede decir a los estudiantes de hoy que son cada vez más adictos a la tecnología?

Que disfruten y se diviertan con la tecnología, pero que también la aprovechen de manera creativa y productiva, sacándole partido para aprender, crecer y, por qué no, generar ingresos.

¿Cree que el formato digital reemplazará al libro impreso?

Si llegara a ocurrir, no me parecería el fin del mundo. A mí también me gusta mucho la lectura digital, tanto como la impresa; ambas tienen sus propios beneficios. El mundo es tan grande que hay espacio para las dos. Y si algún día desapareciera el papel, me alegraría saber que aún existirían los libros digitales. Y si algún día desapareciera lo digital, qué bueno que todavía tengamos libros impresos.

Ahora ¿cómo buscarla en redes sociales, y como adquirir sus libros?

Pueden encontrarme y adquirir mis libros a través de cualquiera de mis redes sociales:

-Facebook e Instagram: Letras de Graciela Ortuño

-TikTok: @gracieladayan “Graciela Ortuño-Escritora”

-Whatsapp: +591 74309416

-Correo: graciela.dayan@gmail.com

Sus obras: Síndrome de princesa, El fantasma de tu recuerdo, Corazón de príncipe, Mi camino hacia ti, La muerte y sus demonios, El príncipe prohibido, El silencio de los jóvenes, Cuentos de Grake (coautoría con Kevin Torrez). Participación en las Antologías: “Deslumbramiento” (compiladora Gaby Vallejo) “Bicentenario de Bolivia” (Internacional, compiladora Andreyna Herrera), “Diccionario de escritoras bolivianas” (compiladora Rossemary Caballero), “Así te quiero, Bolivia” (compilador E. Rada, dirección de Arte Graciela Ortuño).



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