Una historia de vida que abrió su corazón a crear mundos a través de 17 libros que mezclan la fantasía, con el terror y toques religiosos.
Por Vladimir Rendón Acat
Sisinia Anze Terán, nació en la ciudad de Cochabamba (Bolivia), lugar donde creció de la mano de la literatura, gracias a las narraciones de su padre y las enseñanzas de su abuela, a pesar de estudiar informática en la Universidad del Valle, incursionó en el mundo de las letras con novelas, cuentos y microficción. De esta forma esta escritora del país altiplánico nos cuenta como desarrolla su pasión por los libros.
1 Tienes un nombre literario Sisinia ¿de dónde viene?
R: Sisinia es mi nombre de pila. Es el nombre que me fue dado y me identifica plenamente. Mi padre me puso el nombre, basándose en una hermosa tradición conocida como santoral, donde cada fecha del calendario está asignada a la celebración de un santo. El mismo día que nací, 29 de noviembre, le llegó a mi padre el calendario Bristol y, fijándose qué nombres salían ese día, descubrió al Papa italiano Sisinio. Así que, por una hermosa casualidad, mi nombre viene directamente del santoral.
2 Vemos en tu biografía que estudiaste informática, entonces ¿cómo viene tu afición por la literatura?
R: Mi afición a la literatura viene principalmente de mi hogar; mi padre era un gran amante de los libros y siempre fomentó la lectura. No obstante, el impulso decisivo para empezar a escribir ocurrió más tarde en mi vida. En un momento de crisis personal, y luego de que mi padre perdiera la vista, él me animó muchísimo, diciéndome: "Escribe". Fue un desafío, pero la escritura se convirtió en una necesidad vital, demostrando que no siempre es necesario estudiar literatura para ser escritor.
3 ¿En tu infancia escuchabas cuentos o historias narradas por tus padres o abuelos?
R: Sí, tuve una infancia muy linda. Mi padre era un lector constante y mi abuela era una figura muy importante en casa, a la que le gustaba contar historias y leyendas antiguas. Ese ambiente, lleno de lecturas y de las historias de vida de ellos, definitivamente cultivó mi imaginación y mi amor por el relato.
4 Eres una escritora de cuentos de terror y fantasía, ¿cómo te inclinaste por dichos géneros?
R: Me incliné por el terror y la fantasía porque me permiten recuperar la memoria de nuestro pueblo y sus héroes a través de un lente diferente. La narrativa fantástica me da la licencia de explorar nuestra cultura, historia, y las vivencias milenarias bolivianas de una forma que va más allá del simple entretenimiento. Obras como Las Crónicas del Supay demuestran cómo puedo mezclar lo fantástico, como los vampiros, con la realidad andina de las minas de Potosí.
5 ¿En tus historias hay algo de autobiografía?
R: La vida siempre se cuela en la ficción. La motivación es autobiográfica: comencé a escribir seriamente cuando, con mi hijo pequeño, retorné a la casa donde nací después de una separación. Esa etapa de aflicción y la oportunidad de tener tiempo en casa me dieron el contexto en el que nació mi deseo de empezar a plasmar mis propios pensamientos en el papel.
6 ¿La pandemia del Covid-19 te dio más tiempo para escribir, te inspiró la pandemia para escribir historias fantásticas?
R: Si bien la pandemia nos regaló el tiempo del encierro, en mi caso particular, la incertidumbre y el estrés del confinamiento generaron el efecto contrario. El proceso creativo, especialmente en géneros tan demandantes como la fantasía y el terror, requiere una cierta calma mental para poder concentrarse y dar forma a los mundos complejos. La preocupación por el trabajo, la salud y la economía hizo que, paradójicamente, el tiempo libre viniera acompañado de una gran carga emocional que no me permitió estar en la paz que necesitaba para escribir. Por lo tanto, fue un período más de reflexión y lectura que de producción activa.
7 ¿Y cómo empezaste a incursionar en microficción?
R: Me gusta incursionar en diferentes formatos; de hecho, fue gracias al escritor Homero Carvalho, uno de los más grandes referentes de la literatura boliviana, que me invitó a escribir microcuento para una antología. Es un género que disfruto mucho escribir. Hasta la fecha, he publicado cuatro libros de microficción. Este género es un desafío fascinante, ya que requiere contar una historia completa con un gran impacto utilizando la menor cantidad de palabras posible. Es una excelente forma de experimentar con ideas de manera muy concisa.
8 ¿Has escrito historias que se mezclan con la religión católica, por qué? ¿Tuviste miedo a una censura por parte de la iglesia?
R: Sí, he explorado temas que tocan la religión, como en mi novela La Clonación de Cristo. Mi objetivo es usar elementos que son universales y subvertirlos para crear ficción especulativa y de suspenso, no para hacer polémica, aunque La Clonación de Cristo si ocasionó polémica en mi país. Me interesa la exploración de los límites éticos que estos temas proponen. Respecto a la censura, siempre existe un riesgo al tocar temas sensibles, pero la literatura de ficción nos da la licencia de especular en el ámbito de la libertad creativa.
9 ¿En qué ferias literarias te has presentado? ¿En qué feria literaria te gustaría presentarte?
R: He tenido la fortuna de presentarme en diversas ferias y eventos literarios, tanto a nivel nacional en Bolivia como en encuentros internacionales, como en la Feria Internacional del Libro de Cuzco, el año 2019, en la Feria Internacional de Ayacucho, el año 2024, en las Jornadas Internacionales de Literatura Andrés Bello en Antioquia, Colombia el 2025. Me gustaría mucho poder llevar la narrativa fantástica boliviana a ferias de gran prestigio internacional para seguir expandiendo nuestro legado cultural, como a la de Buenos Aires, Lima, Madrid, Guadalajara.
10 también eres gestora cultural, ¿Cómo incursionaste en ello?
R: Mi gestión cultural va intrínsecamente ligada a mi visión literaria: la necesidad de recuperar la memoria de nuestro pueblo y promover activamente la historia boliviana. Esta faceta me permite ir más allá del libro individual.
Soy activa en diversas instituciones históricas, como la Academia Latinoamericana de Historia Militar, la Academia Peruana de Historia Militar, la Academia O´Higgiana de Rancagua, Chile, y el Instituto de Investigación Histórico Militar de Cochabamba.
Sin embargo, mi principal incursión ha sido en la organización de encuentros internacionales clave:
Esta labor es crucial porque me permite generar espacios de intercambio cultural y posicionar a Bolivia en el mapa literario e histórico internacional.
11 ¿En qué novela estas o libro estas trabajando actualmente?
R: Actualmente estoy concentrada en una novela que continúa explorando la época de la Guerra de Independencia, narrando la historia del primer ejército patriota de las Provincias de Charcas.
12 ¿Sueñas con que una de tus novelas sea una serie de televisión o una película?
R: ¡Por supuesto que sí! Sueño con que mis libros, que combinan historia real, mitología y elementos de terror, sean adaptadas. Novelas como Las Crónicas del Supay tiene elementos que, además de ser novedosos, son muy visuales. Sería un sueño ver cómo la mitología andina boliviana llegaras a una audiencia masiva a través de una serie o película.
13 ¿Qué tan importante es la mitología andina en tu obra?
R: La mitología andina es el corazón de la mayor parte de mi trabajo. Es crucial. Tiene como objetivo principal de recuperar nuestra identidad. En obras como Las Crónicas del Supay o La Lanza de Longinos, busco entrelazar la historia boliviana con las vivencias milenarias que aún perviven. La mitología y la historia son mi medio principal para que el lector se reencuentre con nuestro legado cultural.