El discurso de investidura realizado por el Premier Aníbal Torres ante el Congreso de la República y el país evidencia que el gobierno del señor Castillo no sabe qué medidas tomar para promover la formalidad, la reactivación y el crecimiento de las Mypes. Lo propuesto por el Presidente del Consejo de Ministros dista mucho de ser la definición de la ansiada política de estado que las Mypes requerimos para alcanzar el ritmo de crecimiento que se perdió por la pandemia, la crisis económica, la crisis mundial y ahora la crisis moral que vive el país. Las primeras medidas anunciadas por el premier suman en inversión los 40 millones de soles, suma irrisoria contra el aporte del 20 % del PBI, en promedio, que realizo nuestro sector por muchos años antes de la pandemia. Luego el anuncio de PROCOMPITE, en el que se señala que hay un monto de 1,200 millones de soles y que dependen de la transferencia de los gobiernos regionales y municipales realicen a este programa, pero las cifras históricas señalan que muchas veces no llegan ni al 15% del presupuesto potencial, lo que constituye una mera ilusión o esperanza. En resumen, temas importantes como el vencimiento del plazo de gracia del Reactiva Perú, las deudas a la SUNAT y al sector financiero, el problema de la informalidad incrementado por la crisis, la caída del consumo, las norma nefasta emitida contra la tercerización laboral por la Ministra de trabajo que desconoce la realidad de las empresas, el alza de los precios de los insumos principales para la producción de bienes, servicios y alimentos, las normas laborales y tributarias especiales para las Mypes, más presupuesto para Compras Myperú y el desarrollo industrial no son temas que merezcan la atención de este gobierno, por lo que el destino de las Mypes será la quiebra o la migración a la informalidad. Ha sido un discurso sin esperanzas para el Pueblo Empresario y los trabajadores que conformamos las Mypes del Perú