Reynaldo J. González, es un comunicador, escritor e investigador boliviano de 41 años, cuyo trabajo intelectual lo ha llevado a centrarse en el desarrollo de las historietas, así como caricaturas e ilustraciones políticas de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX.
Así Reynaldo también ha observado el desarrollo de la historieta desde el inicio del siglo XXI, generando un pensamiento crítico entre sus lectores.
¿Como te animaste a estudiar comunicaciones?
Cuando salí del colegio me gustaba mucho leer y escribir y creo que en Comunicación encontré una alternativa para poder dedicarme al periodismo cultural y la crítica.
También estas dedicado a la difusión de la cultura. ¿Cómo te animaste a promover la cultura en una época donde la inteligencia artificial parece cubrir el trabajo de los redactores, dibujantes y escritores?
Creo que cada vez es más evidente que la Inteligencia Artificial no puede sustituir al ser humano en ciertas tareas, especialmente en aquellas que requieren de reflexión crítica y de creatividad. No se trata de subestimar a la AI sino de verla como lo que es: Una herramienta cuyos beneficios dependen de quien la use y cómo. Además, creo que las personas que buscamos especializarnos en algunas áreas determinadas podemos observar que todavía es muy deficiente en la valoración y selección de las fuentes que usa para sus informaciones. En el área del arte virreinal andino o del arte boliviano, por ejemplo, ChatGTP la mayoría de las veces da respuestas erróneas y hasta absurdas. Eso es porque selecciona sus informaciones de todo lo que tiene a disposición en Internet, incluyendo trabajos no académicos y textos que no son confiables. En ese sentido creo que la AI está muy lejos aún de tener un pensamiento crítico que le ayude a discernir las informaciones ya sea mediante el sentido común propio o por la evaluación de la fiabilidad de sus fuentes.
¿Es la Inteligencia artificial una herramienta que simplificara los procesos de la comunicación?
Es una herramienta que puede servir para muchas cosas pero que no sustituye aún la actividad humana. En el campo de la comunicación podría argüirse que la verdadera comunicación sólo es posible entre dos o más seres humanos y que entre un humano y una computadora, o entre dos máquinas, sólo hay intercambio de datos.
¿Ahora cuales crees que sean los escritores y artistas más influyentes del siglo XXI en el campo de la historieta boliviana?
Hacia inicios del siglo XXI se produjo una especie de boom de la historieta boliviana con el surgimiento de una generación joven de autores notables como Susana Villegas, Frank Arbelo, Joaquín Cuevas, Marco Tóxico y Álvaro Ruilova entre varios otros. Luego de la consolidación de estos artistas, en el segundo lustro de la primera década del siglo aparecieron otros artistas destacados produciéndose una variedad mucho más amplia en propuestas formales y de contenido de las historietas. Creo que el siguiente momento de importancia fue el surgimiento de una segunda generación de autores aún más jóvenes a finales de la década de 2010, con artistas muy destacados como Óscar Zalles, Salvador Pomar, Diana Val, Andrés Montaño, Armin Castellón, entre otros. También es importante considerar a autores que practican el manga desde hace unas dos décadas como Mery Nina y Rafaela Rada, autores de otras regiones del país como los integrantes del colectivo Paranoia en Santa Cruz y a autores del pasado que continúan siendo referentes como Pepe Luque y todos los artistas de la revista Cascabel.
¿De qué temas te gustaría investigar?
Hay varios vacíos muy sustanciales en la historia del arte boliviano que me gustaría subsanar. Pienso que en general los historiadores se han concentrado demasiado en la producción artística de la ciudad de La Paz poniendo en segundo plano otras tradiciones artísticas igualmente valiosas e importantes como la cochabambina y la potosina. También pienso que es muy importante revisar la producción artística de Santa Cruz que es el nuevo centro de poder económico y social del país, donde en los últimos años han surgido varios artistas modernos y contemporáneos muy importantes. También pienso que la historiografía del arte boliviano se ha centrado en demasía en la pintura y la escultura y que faltan trabajos de mayor rigor sobre disciplinas como el dibujo, el grabado y la cerámica.
¿Estás trabajando en un nuevo libro?
Estoy trabajando en dos libros que espero puedan complementar algunos asuntos dejados un poco de lado en mis libros previos. El primero es un análisis de mayor profundidad sobre la idea del mestizaje en la obra de los historiadores del arte Teresa Gisbert y José de Mesa que complementará el libro que publiqué sobre su obra ya en 2018. El segundo tiene que ver con algunos dibujantes y caricaturistas de finales del siglo XIX y comienzos del XX que espero pueda complementar mi libro sobre la historia de la historieta boliviana.
¿Crees que los diarios y revistas virtuales suplantarán a los impresos en un 100% o siempre el diario y revista impresa tendrán su lugar?
Creo que desde el punto de vista comercial la mayoría de los diarios impresos están destinados a desaparecer debido a que uno puede encontrar las informaciones noticiosas en Internet. No creo que pase lo mismo con los libros y las revistas debido a que la materialidad de éstos constituye un gusto en sí mismo para los lectores. Yo tengo un Kindle desde hace más de 10 años y aunque lo uso y lo disfruto mucho debo reconocer que no sustituye en absoluto el gusto que tiene leer un libro impreso, palpar el papel, valorar su edición, etc.
(*) Reynaldo J. González es autor de un libro titulado “Historia de la historieta en Bolivia 1900-2023” el cual gano un premio del fondo editorial de la Cooperación Española.