En un gesto de unión e integración entre dos distritos vecinos, el candidato a la alcaldía de Santiago de Surco para 2027 por Renovación Popular, Juan Palma, sostuvo un encuentro con Manuel Espinoza, candidato del mismo partido a la alcaldía de Barranco para las próximas elecciones municipales.
La reunión busca marcar una diferencia frente a las discrepancias que, en los últimos años, han surgido entre ambos distritos y plantea la necesidad de dejar atrás las rencillas políticas para trabajar de manera coordinada en beneficio de los vecinos.
Cabe recordar que, a inicios de 2025, se produjo una controversia entre el alcalde de Santiago de Surco, Carlos Bruce, y la alcaldesa de Barranco, Jessica Vargas, a raíz de una obra vial compartida en el jirón Manuel de la Fuente Chávez, en la zona conocida como Malambito. La falta de acuerdos sobre el financiamiento de los trabajos generó cuestionamientos entre ambas municipalidades y dejó parte de la vía sin concluir.
En aquella oportunidad, la alcaldesa de Barranco cuestionó la actuación de Bruce y señaló que se habían incumplido compromisos asumidos entre ambas administraciones. Desde Barranco también se formularon cuestionamientos relacionados con la situación de esta zona limítrofe.
En ese contexto, la iniciativa promovida por Juan Palma adquiere especial relevancia, al plantear una visión diferente para la relación entre Santiago de Surco y sus distritos vecinos de cara a las elecciones municipales de 2027.
La seguridad ciudadana, el transporte, la infraestructura vial, la limpieza pública y el desarrollo urbano son problemas que muchas veces trascienden los límites distritales. Por ello, resulta fundamental que las autoridades puedan coordinar, dialogar y establecer objetivos comunes, independientemente de sus diferencias políticas.
Surco y Barranco son distritos vecinos y comparten no solo fronteras, sino también necesidades y desafíos que requieren soluciones conjuntas. La política no debería convertirse en una barrera para atender los problemas de los ciudadanos.
El Perú necesita dejar atrás las rencillas, los enfrentamientos y los intereses particulares para apostar por una verdadera integración. El crecimiento y desarrollo de nuestras ciudades exige autoridades capaces de trabajar juntas, con visión de futuro y poniendo por delante el bienestar de los vecinos.
La propuesta es clara: menos confrontación y más trabajo conjunto. Surco y Barranco pueden, y deben, trabajar de la mano rumbo a 2027.